Las rondas perimetrales debe convertir riesgos abstractos en decisiones operativas. Para ello se identifican amenazas, vulnerabilidades, activos críticos, escenarios e impactos; luego se priorizan controles, responsables, evidencias e indicadores. El resultado no debería quedar como un documento estático: necesita revisión periódica y ajustes cuando cambien instalaciones, personal, procesos, tecnología o el contexto de riesgo.
