Videovigilancia en la nube debe abordarse como una decisión de seguridad medible, no como una acción aislada. El enfoque más útil es definir el riesgo, establecer responsables, aplicar integrar alertas con procedimientos y medir disponibilidad y calidad de señal, y comprobar el resultado con evidencias. Antes de decidir, conviene verificar si existen crear puntos ciegos o falsas alarmas o no planificar almacenamiento y disponibilidad, porque pueden cambiar el alcance, costo y prioridad de la solución.




