Salas técnicas y cuartos de comunicaciones debe abordarse como una decisión de seguridad medible, no como una acción aislada. El enfoque más útil es definir el riesgo, establecer responsables, aplicar segmentar zonas por nivel de riesgo y revisar incidentes y cambios operativos, y comprobar el resultado con evidencias. Antes de decidir, conviene verificar si existen subestimar contratistas y terceros o no integrar seguridad con la operación, porque pueden cambiar el alcance, costo y prioridad de la solución.




