Un operador de CCTV observa, valida y documenta eventos captados por cámaras y otros sistemas, siguiendo protocolos de escalamiento y comunicación. No se limita a mirar pantallas: debe reconocer patrones, mantener atención sostenida, registrar evidencia y coordinar respuestas. También necesita conocer límites de privacidad, acceso a grabaciones y procedimientos para conservar información relevante.
