Un jefe de seguridad tiene una responsabilidad más amplia que la supervisión operativa: define lineamientos, prioriza riesgos, coordina proveedores, presenta indicadores y articula la seguridad con otras áreas de la organización. El supervisor controla la ejecución cotidiana; la jefatura diseña y gobierna el sistema. La diferencia exacta depende de la estructura y tamaño de cada empresa.
