La capacitación del personal de seguridad debería desarrollar competencias observables, no limitarse a exposiciones teóricas. Los contenidos pueden incluir control de accesos, comunicación, incidentes, primeros auxilios, uso de equipos y procedimientos propios del cliente. Para saber si funciona, conviene evaluar desempeño antes y después, registrar errores recurrentes y actualizar los módulos cuando cambien riesgos o protocolos.
