La videovigilancia con IA y privacidad debe analizarse desde casos de uso reales y no desde promesas tecnológicas. La pregunta clave es qué riesgo reduce, qué información necesita, cómo se integra con personas y sistemas existentes y qué nuevos riesgos introduce. Privacidad, ciberseguridad, calidad de datos, mantenimiento, costos y supervisión humana deben formar parte de la evaluación antes de adoptar la solución.

